A veces cierro los ojos y me imagino el mundo perfecto, lleno de personas agradables que me hagan sentir yo misma, sin presiones ni explicaciones. Imagino que soy libre y que puedo volar muy lejos sin sentir cansancio; después vuelvo a la realidad y me doy cuenta que todo ha sido simplemente un sueño y que todo eso siempre se quedara así, en mi imaginación.