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Sad World.

¿Como empezar a describir una situación en la que no se tiene conciencia de nuestros propios actos?
¿Como le dices al mundo lo mal que te sientes sin causar lastima?
¿Como pides ayuda cuando no sabes a quien recurrir?
¿Como le explicas a tu mente y a tu corazón que poco a poco vas muriendo, a pesar de tener expectativas muy altas y metas a largo plazo en tu vida?
¿Como le sonríes a las personas a tu alrededor, si odias estar rodeado de esas mismas personas?
¿Como te recuperas de todo el daño que te han y te has hecho?

Yo no puedo ser quien conteste estás y muchas más preguntas... Estoy enredada en mi propio mundo, no se por donde comenzar, las palabras no salen de mi boca y dudo mucho que lo hagan pronto... 

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Diario #7

Que difícil se vuelve la vida cuando tienes tantas cosas que decir pero ninguna sale de tu boca ni con las mejores ni peores palabras. Es como ir cayendo en una espiral que no tiene escapatoria ni final.  Escribir me ayuda a desahogarme, y siempre lo he dicho y voy a agradecer que pueda hacerlo... dibujar, ni se diga, es como irme a otro mundo mientras hago lo que más me gusta. Pero mi realidad se basa en una serie de situaciones que a nadie le gustaría vivir, y, bueno, cada quien lucha contra sus propios demonios, lo sé, sin embargo, también estoy consciente de que aunque no todos vivimos lo mismo cada quien se cansa a su manera.  Y justamente ahorita, no me puedo concentrar, y las palabras no están fluyendo... lo único que siento es que me siento atrapada, triste y sin ánimos de hacer nada. 

¿Ha llegado el final?

He estado pensando por mucho tiempo las palabras para describir los sentimientos que tengo en este momento. Son muchos y están mezclados de una manera que, si bien muchas veces he sentido, pocas han sido por una situación como esta. La verdad es que al querer salvar a una persona de una realidad que tu mismo has creado sin tener fundamentos puede llegar a lastimarte sobre manera. 

Memorias borrosas

Recuerdo que cuando lo comencé a ver no sabía lo que iba a pasar después y mucho menos que cuando pasara el tiempo lo iba a seguir recordando de esta forma... Todo comenzó cuando se estaba acercando el verano y duró sólo unos meses... Llego en el momento justo cuando necesitaba que alguien ajeno a mi vida supiera lo que estaba pasando. La historia comenzó con miradas tímidas a lo lejos, que pronto se convirtieron en sonrisas. Un día conocí su nombre y puse mi granito de arena para conocernos. Al poco tiempo ya hablábamos casi a diario, el conocía gran parte de mi vida y yo, literalmente hasta a su perro. Fue a los pocos días que nos vimos y platicamos frente a frente... pensé que había encontrado a alguien de verdad especial... pero no fue así. Me ahogue en una ilusión, que debí suponer desde un principio que no me iba a dejar nada bueno por varias razones muy poderosas, pero quizá la más importante fue que yo estaba con alguien más... y él también, los dos debíamos respeto a una...