Desde hace ya varios días me he sentido diferente, siento que las cosas que antes eran importantes lo están dejando de ser, siento que mi futuro y mis metas son cada vez más lejanas y no puedo evitar sentir que soy desechable en la vida de todas las personas que están a mi alrededor. Duele muchísimo creer que si mañana dejo de existir nadie me va a extrañar, no sabría decir con exactitud cuando comenzó este sentimiento pero cada día se hace más profundo y empieza a afectarme más de lo que ya lo hacía. Otra vez viene a mi esa pregunta espantosa: "¿A quien le confío todas estás palabras?" A nadie le importa y nadie cree que realmente necesite ayuda, tal vez es la realidad o tal vez solo lo creo así... No lo sé.
Que difícil se vuelve la vida cuando tienes tantas cosas que decir pero ninguna sale de tu boca ni con las mejores ni peores palabras. Es como ir cayendo en una espiral que no tiene escapatoria ni final. Escribir me ayuda a desahogarme, y siempre lo he dicho y voy a agradecer que pueda hacerlo... dibujar, ni se diga, es como irme a otro mundo mientras hago lo que más me gusta. Pero mi realidad se basa en una serie de situaciones que a nadie le gustaría vivir, y, bueno, cada quien lucha contra sus propios demonios, lo sé, sin embargo, también estoy consciente de que aunque no todos vivimos lo mismo cada quien se cansa a su manera. Y justamente ahorita, no me puedo concentrar, y las palabras no están fluyendo... lo único que siento es que me siento atrapada, triste y sin ánimos de hacer nada.
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