Recuerdo que cuando lo comencé a ver no sabía lo que iba a pasar después y mucho menos que cuando pasara el tiempo lo iba a seguir recordando de esta forma...
Todo comenzó cuando se estaba acercando el verano y duró sólo unos meses...
Llego en el momento justo cuando necesitaba que alguien ajeno a mi vida supiera lo que estaba pasando.
La historia comenzó con miradas tímidas a lo lejos, que pronto se convirtieron en sonrisas. Un día conocí su nombre y puse mi granito de arena para conocernos.
Al poco tiempo ya hablábamos casi a diario, el conocía gran parte de mi vida y yo, literalmente hasta a su perro.
Fue a los pocos días que nos vimos y platicamos frente a frente... pensé que había encontrado a alguien de verdad especial... pero no fue así. Me ahogue en una ilusión, que debí suponer desde un principio que no me iba a dejar nada bueno por varias razones muy poderosas, pero quizá la más importante fue que yo estaba con alguien más... y él también, los dos debíamos respeto a una persona que en ese momento era especial, y aún en este momento lo sigue siendo en mi vida. Debí de haberme dado cuenta que esa fantasía no iba a llegar muy lejos.
Al poco tiempo como cualquier cuento de hadas todo terminó... me quedé con un sabor agridulce, con una derrota, con muchas disculpas por delante, con errores que enmendar... pero sobre todo con un gran aprendizaje y una valiosa lección: siempre he de ser honesta con las personas que quiero mantener a mi lado, aunque las situaciones por las que este pasando no sean tan buenas. Al final, no va a quedar en mi el que cualquiera que sea la relación que tengamos vaya a dar frutos en el futuro, ni que tan sana sea ya que cada quien es libre de tomar sus propias.
Todo comenzó cuando se estaba acercando el verano y duró sólo unos meses...
Llego en el momento justo cuando necesitaba que alguien ajeno a mi vida supiera lo que estaba pasando.
La historia comenzó con miradas tímidas a lo lejos, que pronto se convirtieron en sonrisas. Un día conocí su nombre y puse mi granito de arena para conocernos.
Al poco tiempo ya hablábamos casi a diario, el conocía gran parte de mi vida y yo, literalmente hasta a su perro.
Fue a los pocos días que nos vimos y platicamos frente a frente... pensé que había encontrado a alguien de verdad especial... pero no fue así. Me ahogue en una ilusión, que debí suponer desde un principio que no me iba a dejar nada bueno por varias razones muy poderosas, pero quizá la más importante fue que yo estaba con alguien más... y él también, los dos debíamos respeto a una persona que en ese momento era especial, y aún en este momento lo sigue siendo en mi vida. Debí de haberme dado cuenta que esa fantasía no iba a llegar muy lejos.
Al poco tiempo como cualquier cuento de hadas todo terminó... me quedé con un sabor agridulce, con una derrota, con muchas disculpas por delante, con errores que enmendar... pero sobre todo con un gran aprendizaje y una valiosa lección: siempre he de ser honesta con las personas que quiero mantener a mi lado, aunque las situaciones por las que este pasando no sean tan buenas. Al final, no va a quedar en mi el que cualquiera que sea la relación que tengamos vaya a dar frutos en el futuro, ni que tan sana sea ya que cada quien es libre de tomar sus propias.
Comentarios
Publicar un comentario